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jueves, 19 de marzo de 2015
Deja de ingerir o utilizar fluor, ¿sabías que te estupidiza?
El fluoruro es un compuesto venenoso que el hígado intenta
retener en la bilis. Esto produce la congestión de los conductos
biliares y otras muchas enfermedades. Se añade fluoruro al 60% del agua potable en Estados Unidos y otros países (ver más abajo).
También se
añade a un amplio número de productos, incluyendo los derivados de
soja, pasta de dientes, comprimidos, gotas y goma de mascar de fluoruro,
té, vacunas, productos domésticos, sal o leche fluoradas, anestésicos,
colchones emisores de gases de fluoruro, teflón y antibióticos. También
se encuentra en el aire contaminado y depósitos acuíferos contaminados.
Debido a su alta toxicidad, Bélgica se convirtió el primer país en
prohibir los suplementos de fluoruro en agosto de 2002.
La fluorización… “es el fraude
más grande que se haya perpetrado y que ha sido perpetrado al mayor
número de personas”, según el profesor y doctor en microbiología Albert
Schatz, descubridor de la estreptomicina.
Afortunadamente, el 98% de los países de Europa occidental han rechazado
la fluorización del agua: Austria, Bélgica, Dinamarca, Finlandia,
Alemania, Italia, Luxemburgo, Noruega, Países Bajo y Suecia. [PERO NO
ESPAÑA].
Numerosas investigaciones han demostrado
que algunos tumores encontrados en animales de laboratorio pueden
atribuirse directamente a la ingesta de fluoruro. Otros estudios
en animales han encontrado que el fluoruro se acumula en la glándula
pineal e interfiere con la producción de melatonina, hormona que ayuda a
regular la llegada de la pubertad, las funciones tiroideas y otros
procesos fisiológicos básicos. Se ha demostrado que, en los
humanos, el fluoruro causa artritis, osteoporosis, fracturas de la
cadera, cáncer, infertilidad, enfermedad de Alzheimer y daño cerebral.
Hasta 1960, los doctores europeos usaron el fluoruro para tratar el hipertiroidismo (una tiroides sobreactivadsa). La
dosis diaria de fluoruro que la gente recibe en muchas comunidades por
medio de la fluorización excede, y en mucho, la que se detectó que
deprime la glándula tiroides. Debido a la fluorización, millones de
personas sufren hoy de hipotiroidismo (una tiroides con poca actividad).
Éste es hoy uno de los problemas médicos más comunes en Estados Unidos.
Actualmente, se pueden citar más de 150 síntomas y asociaciones como
consecuencia del hipotiroidismo. Casi todos tienen alguna correlación
con los síntomas de envenenamiento por fluoruro. Los síntomas
del hipotiroidismo incluyen la depresión, los mareos, la fatiga, el
sobrepeso, dolores musculares y de las articulaciones, pérdida del
cabello, migrañas, falta de aliento, problemas gastrointestinales y
menstruales, presión sanguínea descompensada, incremento en los niveles
de colesterol, alergias, insomnio, ataques de pánico y cambios bruscos
del estado de ánimo, arritmia y fallos cardíacos. Hay
un gran número de niños y adultos en la India y otros países en vías de
desarrollo que están lisiados y con la dentadura destruida a causa del
envenenamiento por fluoruro de la contaminación industrial. Para
ayudar al cuerpo a enfrentarse a las enfermedades causadas por el
fluoruro, incluyendo el hipotiroidismo, es muy importante limpiar los
conductores biliares del hígado, evitar los productos que contengan
fluoruro y usar un sistema purificador de agua que lo elimine.
La destilación que el boro es un mineral que elimina el fluoruro del
cuerpo. La presentación más efectiva es la de boro iónico, y está
disponible en ENIVA. Una dieta descongestionante según el tipo de
cuerpo, hábitos alimentarios y de sueño regulares y un estilo de vida
libre de estrés son condiciones esenciales para la recuperación. Fuente: Este escrito es un extracto del libro de Andres Moritz, “La limpieza hepática y de la vesícula”, pág. 108. Se empieza la fluroización sistemática alrededor de 1950 con el tema
de los dentífricos, y la campaña publicitaria de Colgate como medio para
prevenir las caries. En Holanda y países del Norte de Europa retiraron
el flúor del agua del grifo debido a sus efectos nocivos y tóxicos sobre
la salud de los individuos. A parte del texto anterior, las personas que están más expuestas al flúor son las que están en contacto o utilizan lo siguiente:
Dentífricos y colutorios.
Agua de grifo y agua mineral de botella. Aunque no todas las aguas
de grifo de todos los países llevan (o por lo menos es lo que parece), y
no todas las aguas minerales de botella llevan. Sobretodo Bezolla,
Evian, Fondor y Caldes de Boi no llevan flúor. No obstante, también hay
que tener en cuenta el nivel de Cloro que se indica con la abreviación
Cl. Es necesario que tenga menos de 10mg/l.
Pesticidas en los alimentos también llevan flúor.
Las hojas de té que crecen mejor en tierras ricas en flúor.
Algunos concentrados de zumo de frutas que se usan para fabricar zumos, así como el agua que utilizan para el propio zumo.
Las enfermedades y síntomas más comunes como consecuencia de la ingestión tóxica de flúor son:
Problemas dentales como la pérdida del esmalte dental, teniendo un aspecto marronoso.
Desmineralización de los huesos que lleva a la osteoporosis y fracturas de caderas.
Alteración del Sistema Nervioso Central provocando hiperactividad
mental, falta de concentración y descenso del Coeficiente Intelectual.
También pérdida de memoria.
Afecta severamente al desarrollo mental de los niños y de su crecimiento óseo.
Cáncer.
Lo que podemos hacer:
Dejar de utilizar pasta de dientes con flúor.
Existen en el mercado otras pastas de dientes igual de buenas, también
para dientes sensibles, si es el caso, sin flúor. Hay que buscarlas;
normalmente se encuentran en tiendas de productos ecológicos, comercio
justo, naturistas, etc.
Dejar de beber agua del grifo, o tener sistemas de purificación del agua, para elimintar todos los metales y sustancias tóxicas para el cuerpo.
Beber agua de botella, pero tener presente que muchas tienen flúor… la marca Bezolla no tiene.
Identificar aquellas fuentes de flúor que pueden llegar a nuestras vidas y cambiarlas.
El flúor es muy peligroso
Médicos
profesionales y científicos han advertido que la fluoración del agua
trae peligrosas consecuencias a largo plazo para la salud. Durante más
de 50 años, el gobierno de EE.UU. y los medios de comunicación han
pregonado el flúor como un medio seguro y eficaz para reducir las
caries, especialmente en los niños. Sin embargo, el flúor no es una
sustancia inocua y benevolente con la que han convencido al público.
Diarias dosis de flúor, como arsénico y plomo, que se acumulan en
nuestro cuerpo han sido relacionados con Cáncer, diabetes, trastornos de
la tiroides y neurológicos, desequilibrios hormonales, enfermedades
cardíacas, artritis y osteoporosis.
Flúor, veneno que idiotiza a las masas y las controla
El “mito de
la prevención de la caries dental” asociado con fluoruro, se originó en
los Estados Unidos en 1939, cuando un científico llamado Gerald J. Cox,
empleado por ALCOA, el mayor productor de residuos tóxicos de flúor, y
en ese tiempo siendo amenazados por las reclamaciones por daños de
fluoruro, fluoraron algunas ratas de laboratorio, llegando a la
conclusión de que el fluoruro reduce las caries y afirmaron que debería
añadirse a los suministros de agua de la nación.
La historia
de forzar el fluoruro en los seres humanos a través de la fluoración
del agua potable está forjada con mentiras, codicia y engaño. Los
gobiernos que añaden fluoruro al suministro de agua potable insisten en
que es seguro, beneficioso y necesario, sin embargo, la evidencia
científica muestra que el flúor no es seguro para la ingesta y las áreas
en que han fluorado su suministro de agua potable tienen índices más
altos de caries, cáncer, fluorosis dental, osteoporosis y otros
problemas de salud.
Debido a la
presión de la industria del aluminio y la minería del fosfato, las
compañías farmacéuticas y fabricantes de armas, el flúor sigue siendo
añadido a los suministros de agua en toda América del Norte (y diversos
países, como Chile) y debido a las recientes acciones legales contra las
compañías de agua que agregan flúor al agua potable, se ha establecido
un precedente que hará imposible presentar demandas contra los
proveedores del agua que fluoran.
La historia
comienza en 1924, cuando “Interessen Gemeinschaft Farben (IG Farben)”,
una compañía alemana de fabricación de productos químicos, comenzó a
recibir préstamos de los banqueros estadounidenses, llevando
gradualmente a la creación del enorme Cartel de la IG Farben.
En 1928,
Henry Ford y “American Standard Oil Company” (de los Rockefeller)
fusionaron sus activos con IG Farben, y por los años treinta, hubo más
de un centenar de empresas estadounidenses que tenían filiales y
acuerdos cooperativos en Alemania. Los activos de I.G. Farben en los
Estados Unidos estaban controlados por un holding empresarial, American
IG Farben, y quienes figuran en la junta directiva.
En 1939, en
virtud de un acuerdo, la Compañía de Aluminio de América (ALCOA),
entonces el mayor productor mundial de fluoruro de sodio, y la Dow
Chemical Company transfirieron su tecnología a Alemania. Colgate,
Kellog, DuPont y muchas otras empresas finalmente firmaron acuerdos de
cártel con IG Farben, creando un poderoso grupo de presión (lobby) muy
bien apodado “la mafia del flúor” (Stephen 1995).
Al final de
la Segunda Guerra Mundial, el gobierno de EE.UU. envió a Charles Eliot
Perkins, un investigador en química, bioquímica, fisiología y patología,
para hacerse cargo de las enormes plantas químicas Farben en Alemania.
Los químicos de Alemania contaron a Perkins de un régimen que se había
elaborado durante la guerra y había sido adaptado por el Estado Mayor
alemán. Los químicos alemanes explicaron su intento de controlar a la
población en una zona determinada a través de la medicación masiva de
agua potable con fluoruro de sodio, una táctica usada en los campamentos
de prisioneros de guerra alemanes y en rusos para hacer a los
prisioneros “estúpidos y dóciles” (Stephen 1995).
Farben
había desarrollado planes durante la guerra para fluorar los países
ocupados, ya que se comprobó que la fluoración causó ligeros daños a una
parte específica del cerebro, haciendo más difícil para la persona
afectada defendiera su libertad y causando que la persona llegue a ser
más dócil a la autoridad. El flúor sigue siendo una de las más fuertes
substancias anti-psicóticas conocidas, y está contenida en un 25% de los
mayores tranquilizantes.
Podría no
sorprender que el régimen de Hitler practicara el concepto de control
mental a través de medios químicos, pero los militares estadounidenses
continuaron la investigación nazi, explorando técnicas para incapacitar a
un enemigo o medicar a toda una nación. Como se indica en el informe
Rockefeller, un informe de la Presidencia sobre las actividades de la
CIA: “el programa de drogas era parte de un programa más grande de la
CIA para estudiar posibles formas de controlar el comportamiento humano”
(Stephen 1995).
Los
recientemente desclasificados documentos militares de EEUU, como los del
Proyecto Manhattan, muestran cómo El fluoruro es la sustancia química
clave en la producción de la bomba atómica y millones de toneladas de él
fueron requeridos para la fabricación de uranio enriquecido y plutonio.
Intoxicación por fluoruro, envenenamiento no con radiación, emergió
como el principal riesgo químico para la salud de los trabajadores y las
comunidades.