lunes, 3 de octubre de 2016

Endometriosis: la enfermedad silenciosa que cada vez afecta a más mujeres


Si bien se puede presentar con dolores o de manera asintomática, el problema de la endometriosis es que es una enfermedad incurable y que puede derivar en problemas cardíacos. 

La endometriosis afecta a una de cada diez mujeres, y, según datos de la asociación española de afectadas por esta enfermedad (AEE) estamos ante una dolencia tan silenciosa como incapacitante para muchas afectadas.

La endometriosis es una enfermedad que consiste en el crecimiento benigno del tejido endometrial en el exterior del útero, llegando a menudo hasta los ovarios, la pelvis, trompas de Falopio e incluso los órganos del abdomen como pueden ser los intestinos.

Estamos ante un problema clínico que, de momento, no tiene cura, suele ser hereditario y, además, según un estudio publicado en la revista del Brigham and women’s hospital, podría ser la causante de muchos infartos que a día de hoy, sufren mujeres muy jóvenes, por debajo de los 40 años.

Te damos toda la información en el siguiente articulo.


Endometriosis, una enfermedad silenciosa que afecta a muchas mujeres

Puede parecernos sorprendente, pero hay niñas con 12 o 13 años que ya han sido operadas por endometriosis y que inician así un duro recorrido por esta enfermedad que ha tardado demasiado en recibir la importancia que merece.

Basta con decir que no fue hasta el 2013 cuando se elaboró la primera guía para informar y concienciar a la población.

Es importante saber que la endometriosis es una enfermedad muy “particular”. Mientras en muchas mujeres cursa de forma muy dolorosa, en otras es asintomática.

Quizá por ello, desde las asociaciones de afectadas de todo el mundo demandan la creación de equipos multidisciplinares (urólogos, expertos en salud digestiva o psicólogos) para que puedan detectar esta dolencia desde sus campos de trabajo.

Veamos ahora cuáles son los síntomas más comunes.


Síntomas de la endometriosis


Menstruaciones muy dolorosas.


Es muy común padecer un dolor muy intenso en la zona baja de la espalda que irradia al abdomen. Se intensifica más antes y durante la menstruación.


Las afectadas sienten mucho dolor durante o después de la relación sexual.


Cuando vamos al baño, se suele sufrir bastante a la hora de hacer las deposiciones o incluso al orinar.


También es común que entre un 30 y un 40% de las afectadas sufran infertilidad.

Señalamos una vez más que no todas las mujeres presentan estos síntomas de forma tan evidente. En ocasiones, apenas se nota nada. Suele diagnosticarse la enfermedad de forma casual durante una revisión ginecológica, a raíz de una cesárea o de una apendicitis.

Vivir con endometriosis

Estamos ante una enfermedad incurable. Para todas aquellas mujeres que han pasado y que viven esta enfermedad, lo más complejo, sin duda, es recibir el tratamiento más adecuado con el cual tener una buena calidad de vida.

Hemos de pensar que, en algunos casos, el dolor es tan severo que les dificulta incluso andar, que deben enfrentarse al desconocimiento social, laboral e incluso al de sus parejas, que no llegan a entender por qué mantener relaciones sexuales les produce dolor.

El tratamiento para la endometriosis puede ser hormonal, pero tiene efectos secundarios: muchas mujeres pueden desarrollar una depresión.

También puede tratarse los síntomas en unidades médicas para el dolor, e incluso ofrecer una medicación similar a la que se administra a los enfermos de cáncer de próstata.

A su vez, es común someterse a múltiples intervenciones quirúrgicas para retirar el tejido dañado, aunque en la mayoría de los casos, este vuelve a crecer y el dolor aparece nuevamente.

La endometriosis aumenta el riesgo de infarto cardíaco

Lo señalábamos al inicio. Según un estudio llevado a cabo en el hospital de Boston (Estados Unidos), las mujeres afectadas por endometriosis y que han sufrido una intervención quirúrgica en la que se les ha extirpado el útero o los ovarios corren mayor riesgo de sufrir un infarto.


Para llevar a cabo el estudio, se analizaron los historiales médicos de 116 430 mujeres a lo largo 20 años. De entre todas ellas, 11 903 padecían endometriosis.


Se descubrió que las mujeres que habían sido sometidas a una menopausia forzosa a causa de una operación tenían un riesgo más elevado de padecer arterias obstruidas, infartos de miocardio o angina de pecho.

Hemos de tener en cuenta que, además, puede afectar a mujeres jóvenes menores de 40 años.


La necesidad de adquirir hábitos de vida saludables

Los médicos recomiendan que toda mujer afectada por endometriosis cuide de su salud física y emocional para evitar problemas cardiovasculares.

Hay que tener en cuenta que el dolor, la sensación de incomprensión y soledad pueden generar sentimientos de frustración y aislamiento que deriven en una depresión. Un organismo inmunodeprimido tiene mayor riesgo de padecer enfermedades cardíacas.

Sufrir una menopausia temprana nos pone en la misma condición que una mujer que se enfrenta a este periodo de forma natural.

No importa si tenemos 30 o 55 años, es necesario cuidar al máximo nuestra alimentación y llevar una vida activa que pueda prevenir cualquier problema fuera de lo normal.

Las revisiones periódicas, el apoyo de nuestros médicos e incluso acudir a las asociaciones de mujeres afectadas por endometriosis nos puede ayudar enormemente para ir afrontando esta compleja enfermedad.

Fuente: http://mejorconsalud.com/endometriosis-la-enfermedad-silenciosa/?utm_medium=widget&utm_source=website&utm_campaign=recommend

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