lunes, 2 de mayo de 2016

¿CIRUELAS PASAS PARA COMBATIR LA OSTEOPOROSIS?


Las ciruelas pasas han demostrado ser una excelente alternativa en esta área: proporcionan cantidades importantes de fibra, potasio, vitamina K, rutina, boro y diversos compuestos antioxidantes.

En las últimas décadas se ha acumulado evidencia científica suficiente para considerar a las ciruelas pasas como el mejor alimento para el tratamiento de la osteoporosis.

La osteoporosis es una de las grandes pandemias actuales, afecta a personas mayores, sobretodo a mujeres y a pesar del desarrollo de diversos tratamientos farmacológicos, muchas veces costosos y/o riesgosos, continúa siendo una enfermedad de difícil tratamiento, como lo señala el Dr. Halloran, uno de los líderes de estas investigaciones. 

Además, el cambio demográfico a nivel mundial apunta a un incremento de la proporción de población mayor de 50 años, de suerte que la búsqueda de terapias alternativas, útiles para la prevención y el tratamiento de esta enfermedad y que no resulten lesivas, reviste una enorme importancia.

Las ciruelas pasas han demostrado ser una excelente alternativa en esta área: proporcionan cantidades importantes de fibra, potasio, vitamina K, rutina, boro y diversos compuestos antioxidantes, todos ellos potencialmente benéficos para los huesos. Tanto en estudios con animales como en estudios clínicos con humanos las ciruelas pasas han demostrado su utilidad para prevenir y tratar la osteoporosis.


LOS ESTUDIOS CON ANIMALES.

En modelos con animales se ha demostrado que la suplementación con ciruelas pasas protege al tejido óseo. Básicamente se han desarrollado estudios en tres áreas:

1. Protección de la pérdida de hueso generada por la extirpación de los ovarios o de los testículos de los animales,

2. Recuperación del tejido óseo perdido a consecuencia de dicha extirpación,

3. Prevención y tratamiento de la pérdida ósea asociada con el envejecimiento.

Uno de los estudios pioneros fue publicado por el Dr. Bharam H. Arjmandi, profesor y Director del Departamento de Ciencias de la Nutrición, la Alimentación y el Ejercicio de la Universidad Estatal de Florida, y su equipo de colaboradores. 

Dicho estudio demostró que las ciruelas pasas detenían el deterioro del tejido óseo en ratas a las cuales se les habían extirpado los ovarios. Y lo más interesante fue que las ciruelas pasas no sólo mejoraban la densidad mineral de los huesos sino también el tejido fibroso (*). 

Este estudio también demostró que el consumo de dicha fruta incrementaba la presencia en sangre de un compuesto llamado IGF-1 que, entre otros efectos, estimula la formación del hueso (1). Posteriormente estos investigadores demostraron el mismo efecto protector de las ciruelas pasas sobre los huesos de ratas machos que habían sufrido la extirpación de los testículos.

En otro estudio publicado en 2005, el Dr. Arjmandi y su equipo de colaboradores demostraron que una dieta rica en ciruelas pasas contribuía no sólo a prevenir la pérdida del tejido óseo sino que podía revertir la pérdida de hueso en ratas a las cuales se les habían extirpado los ovarios. 

Las ciruelas pasas produjeron incremento en el volumen del hueso, mejoraron el tejido fibroso y generaron cambios microestructurales favorables (2). 

Este equipo de investigadores ha confirmado y ampliado estos hallazgos en varios estudios con modelos animales de osteopenia y ha demostrado que en el tratamiento de ratas que pierden densidad ósea al ser inmovilizadas, las ciruelas pasas muestran una eficacia cercana al tratamiento conhormona paratiroidea; también han encontrado que las ciruelas pasas son superiores a las isoflavonas de soya para tratar la osteopenia en ratas a las cuales se les han extirpado los ovarios y que su efecto se incrementa al combinar ciruelas pasas con fructooligosacáridos, un tipo de fibra que regenera la flora intestinal.


Otro grupo de investigadores que ha contribuido en esta investigación es aquel encabezado por el Dr. Halloran, del Departamento de Medicina de la Universidad de California . En 2010, publicaron un estudio basado en un modelo animal, para investigar si la suplementación con ciruelas pasas podía prevenir la pérdida de masa ósea asociada con la edad y/o revertir la pérdida de hueso una vez que ésta ya se había presentado. 

El estudio demostró que las ciruelas pasas ayudaban no solo a prevenir la pérdida de hueso concomitante al envejecimiento sino también a recuperar el hueso perdido. 

En las conclusiones de su estudio los investigadores señalan que: “Las ciruelas pasas contienen factores que pueden incrementar dramáticamente el volumen del hueso y restaurar la pérdida ósea que ya se ha producido debido al envejecimiento” y consideran que a la vista de este y otros estudios, las ciruelas pasas pueden ser consideradas “como un agente efectivo para la prevención y el tratamiento de la osteoporosis” (cursivas mías). 

Para que el lector pueda comprender mejor estas contundentes afirmaciones, me permito compartir algunos otros datos de este interesante estudio. 

Los animales que no recibieron ciruelas pasas perdieron un 24% de masa ósea (entre los 6 y los 12 meses de edad, ratas adultas) y hasta un 28% de pérdida se registró (entre los 18 y los 24 meses de edad, ratas viejas), cifras normales en este modelo animal.

En contraste, los animales que recibieron ciruelas pasas experimentaron un incremento muy notorio de la densidad del hueso: 48% en las ratas adultas y 34% en las ratas viejas. Estos cambios se observaron al 3er mes y se mantuvieron constantes a lo largo de los 6 meses que duró el estudio (3). 

Mas recientemente este equipo de investigadores demostró, en un estudio con animales, que las ciruelas pasas protegen a los huesos del efecto deletéreo de las radiaciones ionizantes, a las cuales se ven expuestos algunos grupos humanos como los pacientes sometidos a radioterapia, los trabajadores de unidades de radiografías, los astronautas, las víctimas de accidentes nucleares, etc. Al comparar las ciruelas pasas contra otros agentes potencialmente protectores para estos casos, las ciruelas pasas resultaron ser más efectivas. 

De nuevo los resultados sólo pueden ser calificados como espectaculares: mientras que las ratas sometidas a radiación presentaron una deterioro de diversos parámetros de medida de la densidad del hueso ( del 32% al 13%, de disminución según el parámetro) aquellas sometidas a radiación pero que consumían ciruelas pasas no experimentaron ningún daño del tejido óseo. 

Se trata de resultados muy interesantes, dado que algunos de los daños producidos por la radiaciones en el tejido óseo son irreversibles. Vale la pena comentar que si bien estos resultados no se han confirmado en humanos, el hecho de que ya han sido demostrados los beneficios de las ciruelas pasas para combatir la osteoporosis en mujeres, permite suponer que también puedan protegernos de los daños óseos generados por las radiaciones (4).

Paralelamente se han realizado diversos estudios en tubos de ensayo que, por un lado, han demostrado cómo los antioxidantes (polifenoles) de las ciruelas pasas mejoran la producción del tejido óseo al inhibir procesos de oxidación y/o de inflamación que pueden disminuir dicho crecimiento y, por el otro, han observado que dichos polifenoles también actúandisminuyendo la reabsorción del tejido óseo(**).


ESTUDIOS CON HUMANOS CONFIRMAN LOS BENEFICIOS DE LAS CIRUELAS PASAS PARA LA SALUD ÓSEA.

Para los investigadores involucrados en esta apasionante indagación, el paso crucial era averiguar si los mismos resultados obtenidos con animales podían replicarse en estudios con seres humanos; por fortuna, varios estudios realizados con mujeres han demostrado que las ciruelas pasas ejercen un efecto benéfico para la salud de los huesos también en los seres humanos.

El primer estudio realizado en esta área fue dirigido por el ya citado Dr. Arjmandi (5). En este estudio 58 mujeres postmenopáusicas, que no estaban tomando hormonas, fueron divididas en dos grupos: uno recibió 100 gr al día de ciruelas pasas ( 10 o 12 ciruelas pasas) y el otro 75 gr de manzana deshidratada al día, durante 3 meses. 

Ambos suplementos representaban una cantidad igual de calorías, grasas, carbohidratos y fibra. Los investigadores midieron al inicio y al final del estudio los niveles de algunos marcadores biológicos de la salud ósea en orina y en sangre. Sólo las mujeres que habían consumido las ciruelas pasas presentaron una elevación de dichos marcadores, lo cual indica una mayor formación de tejido óseo.

En otro estudio, más amplio y de mayor duración, este grupo de investigadores confirmó los resultados obtenidos anteriormente. El estudio incluyó 160 mujeres postmenopáusicas que presentaban osteopenia y que no tomaban ningún tipo de medicación para los huesos. Fueron divididas en 2 grupos: uno que consumía 100 gr de ciruelas pasas al día y otro que consumía 75 gr de manzana deshidratada por día, durante 12 meses. 

Todas las participantes recibieron también 500 mg de calcio, y 400 UI de vitamina D al día. Al inicio y al final del estudio se midió la densidad mineral de los huesos de las pacientes en la columna lumbar, la cadera y el antebrazo. También se checaron marcadores biológicos de la densidad ósea en sangre al inicio del estudio y a los 3, 6 y 12 meses y se tomaron en cuenta otras variables que pudieran afectar la densidad ósea como el ejercicio y la dieta. 

Las ciruelas pasas mostraron un efecto marcadamente superior al de las manzanas: generaron un incremento significativo de la densidad mineral del hueso a nivel de la columna lumbar y del cúbito, en comparación con la manzana deshidratada y disminuyeron también significativamente los niveles sanguíneos de marcadores biológicos de la pérdida del tejido óseo. 

En las conclusiones de su estudio los autores señalan que su investigación confirma la capacidad de las ciruelas pasas paracombatir la osteopenia en mujeres posmenopáusicas (cursivas mías).


En otra rama del mismo estudio, los investigadores avanzaron en la dilucidación de los mecanismos bioquímicos a través de los cuales las ciruelas pasas mejoran la densidad de los huesos y encontraron que esta fruta ayuda tanto al activar la producción del hueso como también al inhibir la reabsorción del tejido óseo (6). Posteriormente, este equipo de científicos indagaría los efectos de una dosis menor de ciruelas pasas: 50 gr al día. 

El estudio incluyó 48 mujeres de 65 a 79 años de edad, que presentaban osteopenia. Fueron divididas en 3 grupos: uno consumía 50 gr por día de ciruelas pasas, el segundo consumía 100 gr al día y el tercero 75 gr al día de manzana deshidratada, durante 6 meses. Al igual que en el estudio anteriormente citado, se midió la masa ósea al inicio y al final del estudio y se checaron diversos marcadores de la salud ósea a lo largo del estudio. Se demostró que ambas dosis de ciruelas pasas (50 o 100 gr al día) ayudaron a prevenir la pérdida de masa ósea en las mujeres y mejoraron algunos marcadores de la salud ósea (7).

¿CÓMO ACTUAN LA CIRUELAS PASAS SOBRE LA SALUD ÓSEA?

El mecanismo de acción de las ciruelas pasas no ha sido dilucidado claramente. Por un lado, se ha subrayado que la ciruelas pasas son una de las frutas más ricas en polifenoles (180 mg/100gr). Mencionemos los más importantes (hasta ahora identificados): ácidos cafeíco, ácido clorogénico y neoclorogénico, ácido cumárico, ácido cafeolquínico y rutina. 

Se han reportado algunos mecanismos de acción de estos compuestos, según lo señala el Dr. Halloran: el ácido clorogénico protege de los daños causados por el estrés oxidativo a los osteoblastos, las células encargadas de la producción del hueso, la rutina ayuda a incrementar los niveles sanguíneos de la osteocalcina (una proteína que ayuda a la fijación del calcio en los huesos) y mejora la densidad mineral del hueso, se sabe que de conjunto estos polifenoles ejercen una actividad antinflamatoria y antioxidante que puede contribuir a mejorar el metabolismo óseo y, como ya dijimos, se ha observado que los polifenoles de las ciruelas pasas ayudan a mejorar la producción del tejido óseo y a disminuir su reabsorción. 

Por otra parte las ciruelas pasas aportan otros nutrientes que también contribuyen a la salud ósea, como el potasio, el boro y la vitamina K. Todo parece indicar una actividad simultánea de los diversos compuestos de esta fruta.


CONSEJOS PRÁCTICOS.

De acuerdo con estas investigaciones podemos consumir de 6 a 12 ciruelas pasas al día, a largo plazo (6 meses o más) como parte esencial de la prevención y/o tratamiento natural de la osteoporosis. 

Las investigaciones han demostrado que el consumo regular de ciruelas pasas no altera negativamente los niveles de glucosa, ni tampoco nos hace subir de peso; por el contrario genera sensación de saciedad, de suerte que si las consumes entre comidas te pueden ayudar a combatir el apetito compulsivo.

Lo mejor sería remojarlas antes de consumirlas y cuidar que estés ingiriendo suficiente agua si comienzas a consumirlas regularmente. Vale la pena recordar los demás beneficios para la salud que puede darnos el consumo de las ciruelas pasas, todos ellos confirmados por el conjunto de las investigaciones realizadas en los últimos 15 años: mejoran la salud cardiovascular, protegen al hígado, por su riqueza en polifenoles combaten la oxidación crónica y la inflamación silenciosa (que son, digamos de paso, la raíz común de todas las enfermedades crónico degenerativas),combaten el estreñimiento y ayudan a prevenir el cáncer de colon.

Por si fuera poco: ¡Saben deliciosas y no tienen efectos secundarios nocivos!

Fuente: http://vidasaludable.parati.one/2016/04/08/ciruelas-pasas-para-combatir-la-osteoporosis/

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