jueves, 29 de octubre de 2015

EJERCICIO PARA RECORDAR QUE VINISTE A HACER A ESTE MUNDO


Ojalá viniéramos con un manual de instrucciones ¡Cuántas veces habrás escuchado o dicho tú mismo esta frase!

Bueno, pues en realidad sí venimos con un manual de instrucciones, lo que ocurre es que nos olvidamos de él con el paso del tiempo.

¿Qué hizo que olvidaras tu manual de instrucciones?

Te haré unas preguntas.

¿Te sientes bloqueado? ¿Por más que hagas y des no te sientes reconocido? 


¿Cuándo al fin te decides y das un golpe en la mesa tu familia te aconseja que seas sensato? 

¿O ignoran el golpe en la mesa y siguen como siempre, haciéndote sentir que aunque patalees nunca obtendrás lo que buscas? 

¿Cuándo estás inspirado y lleno de energía, con muchas ganas de ponerte a visualizar o a crear, tu madre te retiene al teléfono horas o esa amiga algo egoísta se presenta en tu casa sin avisar?

Te hago estas preguntas porque es muy habitual que personas con una gran capacidad creativa, con mucha fuerza y talento sean energéticamente absorbidas por sus allegados. De manera muy, pero que muy sutil, dado que lo hacen de manera inconsciente, son capaces tanto de apreciar tus dones como de despreciarlos. El desprecio puede ser muy evidente, o estar escondido bajo capas y capas de lenguaje, gestos y acciones.

Te pondré un ejemplo: un chico que hizo terapia conmigo porque no lograba terminar ningún proyecto con éxito, le costaba mucho aceptar los halagos, en cuanto alguien le decía que había hecho bien algo, se ponía en guardia, empezaba a dudar de esa persona y dejaba de tener relación con ella.


Después de unas conversaciones me contó que cuando era niño, un profesor elogió mucho un trabajo que hizo, al poco tiempo ese profesor intentó seducirle, él sintió una punzada enorme de vergüenza hacía sí mismo, creyó que su trabajo era malo y que el profesor sólo lo había elogiado para conseguirle a cambio, este suceso se quedó bloqueado en su inconsciente, y a partir de ese momento dudó tanto de su capacidad y talento, como de las intenciones de los demás.

¿Sabes cómo reaccionas ante la falta de amor? Intentando ser bueno. Porque tu inconsciente cree que haciendo caso a los demás o comportándote como ellos quieren conseguirás su aprobación y su amor. Y cuanto más servicial, implicado y generoso eres en causas ajenas, más te alejas de tu propio manual.

Te diré una cosa, cuando estás desbloqueado, eres amenazante porque eres feliz, y cuando uno se muestra feliz los demás se sienten intimidados porque con tu alegría de vida sacas a la luz la tristeza de las suyas. ¡En fin! No me enrollo mas. Así están las cosas en esta vida, hasta que poco a poco personas como tú, implicadas de corazón en su crecimiento interior aumenten y llenen este maravilloso planeta de amor y respeto hacia la diversidad.

Vamos al ejercicio.

Saca una libreta, cuaderno o papel y termina estas frases. Te llevarán a un lugar lejano, un lugar olvidado de tu memoria infantil. Hazlo, merece la pena el esfuerzo. Te reencontrarás contigo mismo.

1. De niñ@ yo quería un……..
2. De niño@ soñaba con ser…….
3. Cuando era pequeñ@ mi escondite favorito era……
4. Mi juguete favorito era……
5. Mi mejor amig@ se llamaba…..
6. Ahora mismo admiro a…….
7. Si pudiera volver atrás ahora mi profesión sería……
8. Mis hobbies son…..
9. De niñ@ mis padres pensaban que era……
10. En mi casa soñar despierto se consideraba……
11. Para mis padres los artistas eran……
12. Para mis padres los hippies, punks, heavies, etc, eran……
13. Las personas que se metían conmigo de pequeño@ ahora son/están…..
14. Busca tres personajes famosos que admires cuyas infancias fueron difíciles emocional o económicamente.
15. Busca tres personajes famosos que alcanzaron sus sueños a una edad muy avanzada.

Estarás cansado después de contestar a todas estas preguntas, así que te voy a dejar interiorizar todo lo que acabas de rememorar y descubrir, sólo quiero recordarte que para expresar lo que llevas dentro, primero has de tener un “tú” que expresar. Un “tú” álmico, verdadero, honesto, sin capas de culpabilidad, de vergüenza, de demasiada amabilidad y disposición a los demás.

Y ya puestos, te recuerdo que la morfología de tu alma es como la de un copo de nieve. No hay dos copos iguales, de la misma manera que no hay dos almas iguales. Es preciso, por lo tanto, que sigas siempre tu parecer, y cuánto más tiempo te encuentres en “tierra desconocida” señal inequívoca de que mejor estarás siguiendo el camino que viniste a recorrer.

Fuente: http://barcelonaalternativa.es/ejercicio-para-recordar-que-viniste-a-hacer-a-este-mundo/