domingo, 12 de abril de 2015

No vuelva a comprar ajo nunca más! ¿Cómo cultivar su propio ajo?



No todos somos amantes del consumo de ajo. Ya sea por su sabor tan peculiar o por su aroma, no todas las personas lo consumen regularmente. 


La realidad, es que ingerir ajo diariamente, trae grandes beneficios a nuestro organismo. Si no quieres agregarlo a tus comidas, prueba otras formas de prepararlo… ¡Hay miles y todas son deliciosas!

Nuestro consejo es: inténtalo. Cuando comiences a notar las mejoras en tu salud, no te arrepentirás.

Puedes considerar que consumir un diente de ajo a diario es algo costoso, pues no. Te proponemos cultivarlo en tu hogar y de una forma tal, que tengas suministro permanente. Si aún no estás completamente convencido, analicemos sus propiedades.

Beneficios del ajo

La mejor forma de aprovechar todos sus nutrientes, es machacando los dientes. Cuando los dientes se rompen, se forma la alicina, que es una sustancia que cura rápidamente todas las infecciones. También es antimicótico, combate efectivamente los hongos. En la medicina natural, el ajo es considerado un antibiótico muy potente.

Además, está repleto de nutrientes como vitaminas C, D y B, calcio, potasio, sodio, magnesio, ácido fosfórico, aceites esenciales y fitosteroles. La mejor forma de consumirlo es crudo, pero existen otras maneras que, aunque no son igual de efectivas, ayudan a la prevención y a la cura. Son tantos los beneficios de consumirlo que puedes hacerlo a través del ajo disecado, aceite de ajo o ajo en polvo. 


¿Cómo actúa el ajo en nuestro cuerpo?

Previene de enfermedades cardiovasculares: estimula la producción de ácido sulfhídrico que relaja los vasos sanguíneos. De esta forma, mejora la circulación de la sangre y disminuye la presión arterial. Por otro lado, previene el endurecimiento de las arterias. 

Promueve el correcto funcionamiento del sistema digestivo: por un lado, ayuda a digerir mejor los alimentos. Por otro lado, previene la inflamación intestinal y elimina bacterias dañinas que se adhieren a las paredes intestinales. 

Es necesario recordar que el ajo está contraindicado a personas que sufren de acidez crónica.

Es un diurético natural: ayuda a la eliminación de líquidos y toxinas.
Actualmente se continúa investigando acerca de los posibles beneficios del ajo para prevenir el cáncer. 

Debido a sus propiedades antibacteriales y por su alto contenido de azufre, puede prevenir de aquellos cánceres que afectan el tracto gastrointestinal.

La alicina antes mencionada (para lo cual se necesita machacar los dientes de ajo) es una sustancia eficaz para eliminar los microbios y bacterias que causan enfermedades respiratorias.

Estimula y refuerza el sistema inmunológico: actuales estudios con pacientes que padecen VIH, han demostrado que, luego de consumir 5 dientes de ajo diariamente, por un período relativamente prolongado, su sistema inmunológico funcionaba de forma normal.

Suministro continuo de ajo

Ahora que ya conocemos sus beneficios y lo eficaz que es en la prevención y cura de muchas enfermedades, conozcamos también, cómo cultivarlo y tenerlo siempre al alcance de nuestras manos. Cultivar en casa nos garantiza que no consumimos alimentos fumigados con químicos o expuestos a productos dañinos para el organismo.

Para cultivar nuestros ajos necesitamos muy pocos materiales:
-Un tiesto o maceta grande.
-Una cabeza de ajo (grande y fresca)
-Tierra negra para macetas.

¿Cómo lo hago?

-Llenar la maceta con tierra.
-Separa los dientes de la cabeza de ajo. Coloca cada diente, en forma vertical, en la tierra. Hundirlos 1,5 cm. La separación que debe existir entre diente y diente debe ser mayor a 8cm.
-Cubrir los dientes de ajo con tierra.
-Si la maceta se encuentra en el interior, debe estar siempre ubicada en un lugar donde le dé el sol en forma directa.
-Riegue cuando note que la tierra comienza a secarse.
-La planta crecerá y tendrá sus hojas verdes. Pero cuando advierta que comienzan a ponerse marrones, es cuando el ajo está comenzando a madurar. 
Desentierre todos los ajos cuidadosamente cuando las hojas estén secas y marrones. Cada diente que se plantó, debería ser ahora, una cabeza de ajo.
-Una vez que desentierres todos, separa los dientes de una de las cabezas y vuelva a comenzar todo el proceso.

Esperamos que puedan aprovechar esta idea. ¡Mucha suerte en el cultivo!



Fuente: http://www.denarus.com/no-vuelva-a-comprar-ajo-nunca-mas-como-cultivar-su-propio-ajo/